Papada sin cirugía: por qué aparece aunque estés delgado y cómo eliminarla en Valencia

Clínica Dr. Jones   →   Papada sin cirugía: por qué aparece aunque estés delgado y cómo eliminarla en Valencia

Te haces una foto de perfil, la miras un segundo y la borras. Entras en una videollamada y lo primero que colocas no es la luz, sino el portátil, para que la cámara no te enfoque desde abajo. Y cuando te miras al espejo de frente todo parece estar en su sitio, pero al girar la cabeza el contorno de la mandíbula se difumina y se pierde dentro del cuello.

Lo más frustrante es que la papada no siempre tiene que ver con el peso. En consulta vemos a diario personas delgadas, que entrenan y cuidan la alimentación, con un doble mentón evidente desde los treinta. Y también a quien ha perdido ocho kilos y comprueba, con cierta rabia, que esa zona concreta sigue exactamente igual. Por eso, antes de hablar de cómo eliminar la papada sin cirugía, conviene entender qué la está provocando en tu caso, porque de eso depende todo lo demás.

Screenshot

Por qué aparece la papada (y por qué no todas son iguales)

Bajo el mentón conviven cuatro estructuras: grasa, piel, músculo y hueso. La papada es, casi siempre, el resultado de que una de ellas (o varias a la vez) ha cambiado. Distinguirlas es lo que separa un tratamiento que funciona de uno que se queda a medias.

1. Grasa submentoniana localizada

Es la más conocida y también la más caprichosa. Se trata de un depósito de grasa que se acumula justo bajo la barbilla y que responde muy poco a la dieta y al ejercicio, igual que ocurre con los flancos o la cara interna de los muslos. Tiene un componente genético claro: si tu madre o tu padre la tenían, es probable que aparezca aunque tu peso sea normal. Se reconoce porque, al pellizcar la zona con los dedos, hay volumen blando y la piel todavía está firme.

2. Flacidez y pérdida de firmeza

A partir de los treinta y cinco o cuarenta años, la producción de colágeno y elastina cae y la piel del cuello, que es fina y soporta el movimiento constante de la cabeza, empieza a ceder. Aquí no sobra grasa: sobra piel. Es la papada típica que aparece después de una pérdida de peso importante o que se acentúa con los años sin que hayas engordado. Al pellizcar, notas piel que se separa con facilidad y que tarda en volver a su sitio.

3. Un mentón corto o retraído

Este es el factor que casi nadie tiene en cuenta y que explica muchísimos casos en personas jóvenes y delgadas. Si la mandíbula es pequeña o está ligeramente retrasada respecto al resto de la cara, el ángulo entre el cuello y el mentón se cierra y visualmente aparece papada aunque no haya casi grasa. En estos casos, reducir volumen no sirve de nada: lo que falta es proyección hacia delante, no restar hacia dentro. Es un razonamiento muy parecido al que aplicamos cuando trabajamos el perfil con rinomodelación sin cirugía con ácido hialurónico: la armonía de un rostro depende de las proporciones entre nariz, labios y mentón, no de una sola pieza.

4. El músculo platisma y la postura

El platisma es una lámina muscular fina que recubre el cuello. Con los años pierde tono y sus bordes se marcan en dos bandas verticales que arrastran el contorno hacia abajo. A esto se suma algo muy actual: las horas mirando el móvil con la cabeza flexionada, que acortan la zona y acentúan el pliegue.

Por qué las cremas reafirmantes y los ejercicios no la quitan

Es una pregunta legítima, porque internet está lleno de rutinas de «ejercicios para la papada». La realidad es sencilla: ningún ejercicio quema grasa de una zona concreta. Puedes tonificar el platisma, y eso mejora ligeramente el aspecto del cuello, pero no elimina el depósito graso que hay debajo ni tensa una piel que ya ha perdido colágeno.

Con las cremas ocurre algo parecido. Una buena crema reafirmante hidrata, mejora la textura y puede aportar algo de luminosidad, pero su acción se queda en las capas superficiales de la piel. La grasa submentoniana está bastante más abajo. Que no funcionen no significa que hayas hecho algo mal: significa que el problema está en un plano al que un producto tópico no llega.

Tratamientos para eliminar la papada sin pasar por quirófano

La buena noticia es que la medicina estética actual permite trabajar esos cuatro factores por separado y combinarlos. En clinicadrjones.com planteamos siempre el tratamiento del doble mentón como una suma de gestos pequeños, no como una única técnica milagrosa.

Mesoterapia reductora con ácido deoxicólico

Es la opción de referencia cuando lo que sobra es grasa. Se infiltra en el tejido graso una sustancia que rompe la membrana de los adipocitos, y el organismo los elimina de forma progresiva por vía natural. Se hace en consulta, en unos quince minutos, y normalmente se necesitan entre dos y cuatro sesiones separadas por cuatro o seis semanas. Es habitual una inflamación visible los primeros días, así que conviene no programarla la semana de una boda.

Criolipólisis submentoniana

La misma tecnología de frío controlado que se usa para la grasa localizada del abdomen o los flancos existe en cabezales pequeños diseñados para el mentón. Cristaliza las células grasas, que se eliminan en las semanas siguientes. Es indolora, no requiere agujas y suele bastar con una o dos sesiones. Funciona muy bien cuando hay volumen graso y la piel conserva buena calidad.

Radiofrecuencia para tensar y redefinir

Cuando el problema principal es la flacidez, el objetivo cambia: no se trata de restar volumen, sino de estimular la producción de colágeno nuevo para que la piel se retraiga. Aquí la radiofrecuencia es la gran aliada, y en nuestro caso trabajamos con INDIBA, un tratamiento de radiofrecuencia de 448 kHz que activa el metabolismo celular y mejora la firmeza del cuello de forma progresiva y sin agresividad. Es un tratamiento acumulativo: se nota a partir de la tercera o cuarta sesión y se mantiene con revisiones espaciadas.

Hilos tensores y perfilado con ácido hialurónico

En flacidez moderada, los hilos reabsorbibles permiten reposicionar el tejido del cuello y marcar de nuevo el ángulo mandibular. Y cuando el origen es un mentón corto, la solución pasa por proyectar la barbilla con ácido hialurónico de alta densidad: al ganar unos milímetros hacia delante, el ángulo cervicomental se abre y la papada se reduce visualmente sin haber tocado ni un gramo de grasa. Es uno de esos tratamientos en los que el resultado sorprende porque nadie sabe decir qué te has hecho.

¿Cuánto se nota y cuánto dura el resultado?

Con los tratamientos que eliminan grasa, el resultado es definitivo sobre las células destruidas: no vuelven. Eso no impide que las que quedan aumenten de tamaño si ganas peso de forma importante, así que el mantenimiento pasa por estabilizar el peso, no por repetir sesiones cada año.

En los tratamientos de firmeza, la lógica es distinta. El colágeno que se genera dura entre doce y dieciocho meses, y a partir de ahí el envejecimiento sigue su curso. Lo habitual es plantear un protocolo inicial de varias sesiones y luego una o dos de recuerdo al año. Los rellenos de mentón, según el producto, se mantienen entre doce y veinticuatro meses.

Una advertencia honesta: cualquier tratamiento que prometa borrar la papada en una sola sesión y para siempre está simplificando demasiado. La Sociedad Española de Medicina Estética insiste en algo básico, que el diagnóstico previo lo haga un médico y que las expectativas se ajusten antes de empezar, no después.

Cuándo la papada sí necesita cirugía

Hay que decirlo con claridad, porque forma parte de un consejo médico serio. Si hay un exceso importante de piel, bandas del platisma muy marcadas o una papada de gran volumen tras una pérdida de peso significativa, la medicina estética puede mejorar el aspecto, pero no va a conseguir el resultado que buscas. En esos casos, una liposucción cervical o una cervicoplastia son la opción coherente, y lo correcto es explicarlo desde la primera consulta en lugar de vender diez sesiones de algo que no va a resolverlo.

Cómo lo valoramos en la consulta

La primera visita es, sobre todo, una exploración. Pellizcamos la zona para valorar cuánto hay de grasa y cuánto de piel, medimos el ángulo del cuello, comprobamos la posición del mentón en el perfil y revisamos tu historia: si has perdido peso, si es algo reciente o de siempre, si hay antecedentes familiares. Con eso sobre la mesa proponemos un plan concreto, con número de sesiones, tiempos y presupuesto cerrado. Si en tu caso lo sensato es no tratar nada, también lo dirás oyendo eso.

Si llevas tiempo esquivando las fotos de perfil, el paso más útil no es buscar más remedios caseros, sino saber por fin qué tipo de papada tienes. Pide tu valoración en la Clínica Dr. Jones de Valencia y te explicamos, sin compromiso, qué se puede conseguir en tu caso y en cuánto tiempo.

Dinos que te ha parecido este artículo, Puntúa (DE 1 A 5 ESTRELLAS)
0 / 5

Your page rank:

Comparte ahora

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Close Popup

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación, y ofrecer contenidos personalizados. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta su uso.

Close Popup
Privacy Settings saved!
Configuración de cookies

Cuando usted visita cualquier sitio web, puede almacenar o recuperar información en su navegador, principalmente en forma de cookies. Controle sus servicios de cookies personales aquí.

Estas cookies son necesarias para que el sitio web funcione.

Cookies técnicas
Para usar este sitio web utilizamos las siguientes cookies técnicamente requeridas.
  • wordpress_gdpr_allowed_services
  • wordpress_gdpr_cookies_allowed
  • wordpress_gdpr_cookies_declined
  • woocommerce_cart_hash
  • woocommerce_items_in_cart
  • wp_woocommerce_session_
  • woocommerce_recently_viewed
  • store_notice
  • wordpress_logged_in

Rechazar todos los servicios
Save
Acepto todos los servicios
Nosotros te llamamos.
Déjanos tus datos.
Formulario de contacto

Responsable: CLÍNICA DR. JONES, S.L
Finalidad: Poder atender y gestionar los diferentes pedidos, solicitudes, consultas y resolución de dudas de los usuarios, así como poder realizar estudios estadísticos que ayuden a mejorar el funcionamiento de la página web y a informar de forma puntual.
Legitimación: Consentimiento del interesado.
Destinatarios: No se comunicarán datos a terceros, salvo obligación legal. La información es tratada con la máxima confidencialidad, siendo alojados en un servidor seguro. Tu dirección de correo electrónico se utilizará únicamente para dar respuesta a sus consultas realizadas a través de los formularios existentes en el sitio web, así como para informarle de las novedades.
Derechos: Tienes derecho a acceder, rectificar y suprimir tus datos, derechos que puedes ejercer enviando un correo electrónico a contacto@clinicadrjones.com.

Puedes consultar la información adicional y detallada sobre protección de datos en nuestra política de privacidad.